dilluns, 3 de juny del 2013

Concert de Música Festera'13 (II)

El Patio de armas del Castillo de Peñíscola acoge, desde hace ya 5 temporadas, una pequeña muestra del repertorio musical que se ha compuesto a lo largo de los años para las desfiladas de moros y cristianos, bajo el patrocinio de la Diputación de Castellón. La Banda de la Associació Musical Verge de l’Ermitana de Peñíscola es la encargada de interpretar las marchas con la colaboración de las Beduïnes, un ballet a cargo de la Associació Cultural de Moros i Cristians (ACMC) de la ciudad. El sábado 1 de junio por la tarde tuvo lugar la cita para este 2013.




La actuación, presentada por Laia Forner Albiol, comenzó a las 20:30 horas y, aunque estaba previsto realizar el concierto al Patio de armas del Castillo, los fuertes vientos hicieron que se trasladara hasta el Salón Gótico del mismo. El programa que ofrecieron estuvo compuesto por 3 marchas cristianas y 4 marchas moras, los compositores de las cuales son todos valencianos. Con Cristianos de Villena, una pieza de Ramiro Ruiz, comenzaron la velada que contó con un aforamiento máximo en la sala. Alhakem y Cid, de Ignacio Sánchez Navarro y Pedro Joaquín Francés respectivamente, fueron las siguientes piezas. La despedida a esta primera parte musicalmente clásica fue con la obra Guardia Jalifiana, de José Pérez Vilaplana. El público pudo gozar en esta última de la actuación del ballet Beduïnes, un grupo de 6 chicas jóvenes que danzaban acompasadas a ritmo moro.



Los compositores Francisco Valor Llorens y José Rafael Pascual Vilaplana son autores valencianos contemporáneos que escriben, en su gran mayoría, música festera para las entradas y desfiladas de moros y cristianos. De ambos maestros, la Banda de la Associació Musical Verge de l’Ermitana de Peníscola tocó La Rosa i el drac y Cavall de foc

Como colofón a este acto musical, y con la participación de nuevo del ballet Beduïnes, interpretaron El último mohicano. Se trata de un arreglo de la BSO de la película, del autor Gaspar Ángel Tortosa.



El numeroso público asistente que completó el aforo del Salón Gótico (alrededor de 200 personas), mostró con sus intensos y prolongados aplausos el éxito de la jornada, resultado del intenso trabajo realizado durante los últimos meses.

Fotografia: Manuel Beltrán Biosca